Falafel
El falafel es un clásico de los menús Indios y árabes, deliciosas croquetas vegetales hechas a base garbanzos. Suele consumirse en India, Pakistán y Oriente Medio, y en los últimos años se ha dado a conocer en occidente gracias a los restaurantes especializados en comida oriental y vegetariana. Tradicionalmente se sirve con salsa de yogur o de tahina, en sándwich de pan de pita o bien como entrada.
Sus Origines
A pesar de que su origen es incierto, se cree que es original de la India, donde se cocinó en un pan con especias amargas. La palabra “falafel” viene de la palabra árabe (filfil), que significa pimiento, y probablemente del sánscrito pippalī.
El faláfel (al menos al estilo de Oriente Medio) está hecho con habas, garbanzos o una combinación de ambos. La variante egipcia, llamada ta miyya, emplea exclusivamente habas, mientras que otras variantes emplean exclusivamente garbanzos. Lo que hace diferente al faláfel de otras albóndigas, es que las habas o garbanzos no se cuecen: simplemente se ponen en agua hasta que se ablandan y luego se trituran (se les puede quitar la piel antes) mezclados con ajo y una buena cantidad de cilantro, principalmente, para formar una pasta. Con esa pasta se hacen unas bolas achatadas (con esta forma posteriormente se pueden meter en pan de pita) que se fríen en abundante aceite. En ocasiones puede utilizarse también harina de garbanzo, harina de trigo o pan rallado, para dar más
Sus variantes
Actualmente, las tendencias culinarias han provocado el triunfo del faláfel de garbanzo sobre el faláfel de haba. En en su libro Faláfel y Yo, L. Kensington explica que sólo utiliza garbanzos, no habas. Los faláfel de garbanzo se sirven en todo el Oriente Medio (donde se ha hecho tan popular que los McDonald los han servido como “McFalafel” en algunos países)2 y se han popularizado gracias a expatriados de esos países. Los expatriados israelíes han jugado un papel crucial en la popularización del falafel de garbanzo especialmente en el área metropolitana de Nueva York o en el barrio argentino de Balvanera, ubicado en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, mientras que en Europa se ha popularizado gracias a las colonias de inmigrantes libaneses, turcos y kurdos, principalmente.
Modo de prepararlo
- Coloca una cebolla troceada y 6 dientes de ajo en un bol y tritúralos con una batidora. Retíralos y resérvalos.
- A continuación en otro bol coloca 400 g de garbanzos cocidos, un puñado de perejil fresco, otro puñado de cilantro fresco, una cucharadita de sal, una pizca de chile en polvo y dos cucharaditas de comino en polvo. Tritúralo con la batidora hasta que se mezclen todos los ingredientes, pero sin hacerlo puré.
- Vuelve a añadir la cebolla y el ajo picados e incorpora también dos cucharaditas de levadura en polvo y 75 g de harina. Tritura de nuevo todos los ingredientes hasta conseguir una masa homogénea (si está demasiado pegajosa puedes añadir un poco más de harina). Refrigera la masa durante una hora.
- Mientras la masa se está enfriando prepara la salsa batiendo un yogur natural, una cucharadita de tahini, dos cucharadas de zumo de limón, sal y pimienta.
- Una vez que la masa de falafel se haya enfriado dale forma, haz bolas pequeñas y aplástalas.
- Para acabar pon una sartén al fuego con abundante aceite, una vez caliente coloca uno a uno los falafel, cuando estén dorados por un lado dale la vuelta y cocínalos por el otro. Retíralos de la sartén y déjalos enfriar un poco en un plato cubierto con papel de cocina para que empape el exceso de aceite.
- Sírvelos con la salsa de tahini y pan de pita (opcional).
Por: Wellness Magazine
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