Seguridad Extrema – Lo que muchos no saben sobre el paracaidismo
Cuando pensamos en el paracaidismo y en la gente que practica este deporte increíble, que te permite literalmente volar, piensa en personas temerarias, personas que viven su vida al borde y sin miedo a la muerte que le confían su vida a tela y cuerdas… Bueno, nada más lejos de la verdad.
El paracaidismo es una actividad altamente regulada en todo el mundo, es por eso que esta actividad tiene los márgenes de seguridad que manejamos hoy en día, tanto en equipamiento como en entrenamiento.
Equipamiento:
Un paracaídas deportivo moderno se encuentra a años luz de lo que son los paracaídas redondos que nos imaginamos, Estos paracaídas evolucionaron a la par de la industria aeroespacial y con la cual comparten bastantes materiales y diseño, el paracaídas en si se comporta como el ala de un avión, generando sustentación gracias a la velocidad horizontal, esto nos permite elegir nuestro rumbo y desplazarnos hasta varios kilómetros con total control de dirección y tasa de descenso.
Dos es mejor que uno:
Todos los paracaídas modernos, no importa el fabricante tienen 2 paracaídas, el principal (que se usa todos los días) y un paracaídas de reserva, este último tiene como única función una apertura rápida y segura, supongamos que nuestro paracaídas principal tiene algún desperfecto, todos los equipos cuentan con sistemas de desprendimiento, soltamos nuestro paracaídas principal y abrimos nuestro paracaídas de reserva, es al tal punto que evoluciono nuestro deporte que hoy en día muchos equipos incorporan sistemas llamados M.A.R.D.S., estos sistemas hacen que el tiempo entre que se desprende un paracaídas principal y se obtiene un paracaídas de reserva ya volando encima nuestro sea de menos de un segundo.
Nuestro ángel guardián:
Qué pasaría si un paracaidista se desmaya en caída libre? Hoy en día el 99% de los equipos de paracaidismo cuentan con A.A.D.s (Automatic Activation Device) o Abridores Automáticos, estos aparatos se encuentra en el interior del equipo, constantemente miden la altura y velocidad del paracaidista y si detectan que se pasa una determinada altura a una velocidad superior a la que tendría el paracaidista con un paracaídas abierto, automáticamente abren el paracaídas de reserva, este aparato revoluciono la industria desde principios de los 90s y ya lleva salvadas varios miles de vidas
Tela, Cuerdas y Máquinas de Coser
En lo que se refiere a materiales, los paracaídas son hijos de la industria aeroespacial , los materiales del que se hacen las líneas de las que cuelga el paracaidista son los mismos que se usaron para el sistema de aterrizaje neumático de los Rovers que deambularon por la superficie de Marte. El Nylon del que se fabrican los paracaídas principales soporta unas cargas casi ridículas, a veces más de las que podría soportar el paracaidista que cuelga debajo
Los abridores automáticos se envían a las fabricas cada cierta cantidad de tiempo para controlar el correcto funcionamiento del mismo.
Las reparaciones en un equipo tienen que ser realizadas por personal calificado y habilitado a tal fin (Riggers) manteniendo siempre el equipo en condiciones de aeronavegabilidad (igual que pasaría con un avión)
Para saltar hay que estudiar:
Nosotros los paracaidistas para poder tener una licencia que nos permita saltar tenemos que atravesar un curso inicial, por lo general consta de varios saltos con instructores, este curso inicial se trata pura y exclusivamente de seguridad, una vez que aprobamos el curso y tenemos nuestra licencia empieza verdaderamente lo que es aprender a volar con nuestro cuerpo, y de ahí son cientos y cientos de saltos hasta que podamos estar del otro lado y enseñarle a alguien a volar o llevarlo por primera vez al cielo, en el medio tenemos cursos, capacitaciones anuales, entrenamiento, etc. no es un camino fácil pero así como somos apasionados por volar, también lo somos por la seguridad.
Fuente: Paracaidismo Chascomús
Por: Ricardo Marchetti – Coach de paracaidismo / Senior Rigger en Paracaidismo Chascomús
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